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05.May.2020

COVID-19 e igualdad de género: una llamada a la acción para el sector empresarial

Según lo señalado en el análisis del informe “El impacto de la COVID-19 en las mujeres” de Naciones Unidas, la crisis de la COVID-19 exige una respuesta inmediata, coordinada, centrada en las personas y que tenga en cuenta el enfoque de género. Y es que, esta crisis está y continuará afectando a mujeres y niñas a muchos niveles, particularmente en materia de salud y seguridad, en relación a la obtención de ingresos y la estabilidad laboral e incluso en el ámbito del cuidado y la violencia doméstica. Por ello, las empresas han de contribuir para mitigar el impacto en la vida de las personas y abordar los riesgos y vulnerabilidades específicos a los que se enfrentan las niñas y las mujeres. En este sentido, el Secretario General de las Naciones Unidas ha establecido 3 prioridades para que todas las empresas ayuden a que nadie quede atrás en esta crisis:

  1. Garantizar la igualdad de representación de las mujeres en toda la planificación de la respuesta y la toma de decisiones de la COVID-19.
  2. Impulsar un cambio transformador en pro de la igualdad abordando las cuestiones relativas a los cuidados remunerados y no remunerados.
  3. Considerar a las mujeres y a las niñas en todas las acciones empresariales para abordar el impacto socioeconómico de la COVID-19.

Estas acciones han de vertebrarse tomando como eje los Principios de Empoderamiento de la Mujer (PEM), un conjunto de siete principios que ofrecen orientaciones a las empresas sobre como promover la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer en el lugar de trabajo, el mercado y la comunidad. La iniciativa basada en principios, impulsada por ONU Mujeres y el Pacto Mundial de Naciones Unidas ha realizado un informe, donde recomienda a las empresas llevar a cabo una serie de medidas concretas para considerar el enfoque de género en la crisis de la COVID-19, estas se dividen en 5 ámbitos:

LIDERAZGO

  • Asegurar que las políticas y las respuestas a la crisis de la COVID-19 son sensibles a las cuestiones y al enfoque de género e incluyentes, consultando a todos los grupos de interés internos y externos.
  • Consultar y colaborar con los gobiernos y las y los trabajadores y sus representantes es esencial para que las respuestas sean eficaces y sostenibles. Las mujeres deben tener la oportunidad de participar a todos los niveles.
  • Mostrar públicamente el compromiso de la o del director general y del equipo ejecutivo respecto a abordar las desigualdades de género, y en particular durante la pandemia de la COVID-19;
  • Asegurar que haya diversidad y que las voces de las mujeres tengan un papel en los grupos de trabajo y equipos de respuesta a la crisis, y que tanto mujeres como hombres estén representados y participen en las decisiones;
  • Establecer canales claros de comunicación interna con las y los empleados con actualizaciones regulares y precisas y consejos sobre la situación de la COVID-19;
  • Apoyar el teletrabajo y abordar las problemáticas relacionadas que puedan existir a nivel tecnológico y de infraestructuras.
  • Sensibilizar sobre los impactos de la pandemia bajo un enfoque de género y animar a otras empresas a firmar los PEM.

LUGAR DE TRABAJO

  • Tener en cuenta a los y las empleadas con responsabilidades de cuidado y adaptarse a las necesidades adicionales que puedan tener durante la crisis. Esto incluye un horario de trabajo flexible para las madres y padres, en particular las y los solteros y las y los de niñas y niños con discapacidad.
  • Adoptar acuerdos de trabajo flexibles con salario completo durante y después de la crisis de la COVID-19 para todas las y los trabajadores. Pagar al menos un salario digno a los trabajadores/as de corta duración y contratadas/os, y ofrecer bajas por enfermedad, familiares y de emergencia.
  • Alentar a los hombres empleados a que compartan la carga de las tareas domésticas y el cuidado no remunerado de los niños, los ancianos y los miembros de la familia con discapacidades.
  • Considerar la salud física, mental y emocional de todos los y las empleadas y ser conscientes de la mayor exposición de las mujeres a la violencia doméstica mientras están confinadas en el hogar. Considerar la posibilidad de establecer una persona de contacto especial dentro de recursos humanos para apoyar al personal que experimenta violencia doméstica.
  • Compartir con todos los y las empleadas información sobre los servicios públicos, incluyendo las líneas telefónicas de atención a la violencia doméstica, los servicios de apoyo psicosocial y la atención sanitaria pre y postnatal.

MERCADO

  • Aprovechar la situación para descubrir nuevas empresas locales, en particular empresas propiedad de mujeres que se ven afectadas por la crisis o que están ayudando a dar una respuesta a la pandemia. Comprar sus productos y servicios y animar a sus socios comerciales y empleados/as a hacer lo mismo;
  • Ser flexibles con las mujeres empresarias que han tenido que cerrar su negocio debido a la COVID-19 y que no pueden pagar sus deudas. Ofrecer productos y servicios financieros específicos para salvarlas de la bancarrota.
  • Tomar medidas proactivas a través de comunicaciones internas y externas para combatir los estereotipos y roles de género, la discriminación, la desigualdad y las actitudes perjudiciales contra las mujeres y niñas.

COMUNIDAD

  • Promover la visibilidad de las pequeñas y medianas empresas y de los hombres y mujeres a nivel individual que están en la primera línea de actuación contra la pandemia.
  • Proporcionar subvenciones a organizaciones e instituciones como asociaciones y refugios de mujeres que apoyan a las mujeres con necesidades específicas: ancianas, supervivientes de la violencia, madres solteras y mujeres con discapacidad.
  • Donar equipos de protección personal, alimentos y servicios para apoyar a las y los individuos de la comunidad, y ofrecer una moratoria a corto plazo para los gastos del hogar como alquileres y servicios públicos.

TRANSPARENCIA Y REPORTING

  • Reunir y comunicar datos desglosados por sexo relativos a la evolución de las tasas de infección, las repercusiones económicas, la carga de la atención y la incidencia de la violencia y los abusos sexuales.
  • Compartir información sobre la respuesta diferenciada por género a la COVID-19 como parte de su compromiso con los PEM.