Compartir
A MITAD DE CAMINO: cómo viene el ciclo de Comunicación de Progreso 2026 en Argentina
El período universal para presentar la Comunicación sobre el Progreso (CoP) 2026 corrió del 1 de abril al 31 de julio. Con ese corte ya cerrado, tenemos un primer balance que vale la pena compartir: 185 de las 255 empresas argentinas comprometidas a reportar este ciclo ya presentaron su CoP, un 72,5% de cumplimiento.
El dato cobra otra dimensión si lo comparamos con el panorama global: a la misma fecha, el 73,5% de los participantes requeridos a nivel mundial ya había reportado, sobre un universo de más de 19.500 organizaciones. Argentina está prácticamente en línea con ese promedio internacional, y con margen para seguir creciendo antes del cierre.
Renovar el compromiso, año tras año
Cada una de estas 185 empresas usó la CoP para renovar su compromiso con los Diez Principios y demostrar, con información concreta, cómo evoluciona su desempeño en gobernanza, derechos humanos, normas laborales, medioambiente y anticorrupción. Reportar, ciclo tras ciclo, es la forma en la que ese compromiso se sostiene —y se hace visible— en el tiempo.
La sostenibilidad no es solo terreno de las grandes empresas
De las 185 empresas que ya reportaron, 104 son PyMEs: más de la mitad (56,2%). Este dato confirma algo que venimos sosteniendo desde Pacto Global Argentina ciclo tras ciclo: la sostenibilidad dejó de ser un terreno exclusivo de las grandes corporaciones. Cada vez más pequeñas y medianas empresas encuentran en la CoP una herramienta accesible para ordenar su gestión no financiera, sin necesidad de estructuras robustas ni grandes equipos dedicados.
Una red que combina trayectoria y renovación
Mirar hace cuánto tiempo estas empresas están adheridas al Pacto Global permite leer otra capa de la historia:
-
20,5% lleva más de 15 años en la iniciativa (adheridas entre 2004 y 2010): la base fundacional de la red en Argentina.
-
11,4% tiene entre 10 y 15 años de trayectoria (2011-2015).
-
21,1% se sumó entre 2016 y 2020.
-
21,6% llegó en la ola 2021-2023.
-
25,4% —1 de cada 4 empresas que ya reportaron— se adhirió en los últimos dos años, entre 2024 y 2025.
Esta combinación es la que le da identidad a la red: organizaciones con más de dos décadas de trayectoria que siguen sosteniendo su compromiso, junto a una ola reciente y muy activa de empresas que recién empiezan su camino y ya están reportando en su primer o segundo ciclo.
La permanencia, además, tiene un correlato directo en la calidad del compromiso. Según datos globales del 2024 Communication on Progress Insights Report de Naciones Unidas, el porcentaje de empresas con compromisos públicos en los cuatro pilares de los 10 Principios crece de forma sostenida cuanto más tiempo llevan adheridas al Pacto Global: del 73% entre quienes tienen 1-2 años de permanencia, al 91% entre quienes superan los 16 años.

Fuente: 2024 Communication on Progress Insights Report, UN Global Compact (Figura 2.5).
Quedarse las hace mejores: el ejercicio de reportar, sostenido año tras año, va perfeccionando el compromiso de una organización con los Diez Principios.
La CoP como puerta de entrada, no como punto de llegada
Para muchas de estas empresas —sobre todo las que se sumaron en los últimos años— completar la Comunicación de Progreso es el primer ejercicio formal de autoevaluación en sostenibilidad que atraviesan. Y ahí está uno de los valores menos visibles del reporte: buena parte de lo que aporta no aparece cuando se publica el documento, sino durante el proceso de armarlo. Mientras se completa el cuestionario, el área de finanzas se sienta a conversar con recursos humanos, compras tiene que responder preguntas sobre proveedores que nunca antes le habían hecho, y alguien identifica un riesgo que es necesario gestionar, lo mide y define un indicador para hacerle seguimiento. Eso no es comunicación —es gestión.
La CoP pone en la mesa temas que muchas veces no estaban en el radar de la organización: invita a hacer un ejercicio de materialidad, a identificar riesgos e impactos, y a adoptar un enfoque de debida diligencia en derechos humanos. Y esto no es exclusivo de las empresas que recién empiezan: es un ejercicio desafiante tanto para las grandes compañías como para las PyMEs.
En ese sentido, la CoP funciona como el GPS de la sostenibilidad: no resuelve el camino por la empresa, pero le muestra dónde está parada hoy y qué ruta tiene por delante. Para una PyME que recién se inicia, ese primer diagnóstico ordenado alrededor de los Diez Principios suele ser el punto de partida hacia procesos de gestión más maduros.
Y esa autoevaluación no depende de reportar bajo ningún otro estándar: la CoP es, en sí misma, una demostración concreta de compromiso y desempeño en gobernanza, derechos humanos, normas laborales, medioambiente y anticorrupción —el valor agregado ya está ahí para las tantas empresas, sobre todo PyMEs, que hoy no reportan bajo GRI ni ningún otro marco internacional.
Y para las empresas que con el tiempo deban responder a marcos más exigentes, completar la CoP funciona además como entrenamiento: cada pregunta del cuestionario está alineada con los principales marcos internacionales de reporte —GRI, la Directiva europea CSRD, el estándar VSME para PyMEs, CDP e ISAR— y con los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos. Ordenar información, definir indicadores y sostener estas conversaciones internas para responder la CoP es, en los hechos, una forma de entrenar el músculo que después se necesita para reportar bajo un estándar más exigente.
Un ejercicio de mejora continua, no un trámite anual
La CoP no se responde una vez y se archiva: se repite ciclo tras ciclo, y esa repetición es justamente lo que permite comparar el propio recorrido año a año. Recién cuando cierre el ciclo 2026 vamos a poder conocer en detalle cómo le fue a la red de empresas argentinas durante este año —pero mientras tanto, los resultados del ciclo CoP 2025 ya están disponibles para quien quiera consultarlos en la Herramienta de Visualización de Datos de la CoP, una de las bases de datos de sostenibilidad empresarial más completas del mundo, con información de más de 10.000 empresas en 149 países.
Esa misma herramienta tiene, además, un beneficio concreto para quienes completan el cuestionario digital: la función de benchmarking. El verdadero valor no está en los datos en sí, sino en lo que permiten hacer con ellos: diagnosticar, comparar y decidir. Permite filtrar por sector, región, tamaño o año de adhesión; seguir la evolución del desempeño año a año; comparar entre distintos segmentos de empresas; y descargar gráficos listos para usar en reportes y presentaciones a stakeholders.
Es un recurso público, disponible para cualquiera que quiera explorar tendencias globales y sectoriales. Pero su potencial más estratégico se activa para quienes reportan: solo las empresas que completan el cuestionario digital de la CoP acceden al benchmarking personalizado, con su propia organización resaltada frente a sus pares.
¿Y las que todavía no reportaron?
El período universal cerró el 31 de julio, pero eso no significa que se cerró la puerta. Las empresas que no llegaron a esa fecha pasan a estado No Comunicante —un estado reversible: si presentan su CoP antes del 31 de diciembre, recuperan su estado Activo dentro del Pacto Global.
Para esas empresas, el camino sigue disponible. Pacto Global Argentina acompaña ese proceso con distintos formatos según el momento de cada organización: webinarios, office hours, el Programa Acelerador de Reportes de Sostenibilidad y la Comunidad de Práctica CoP, pensados para que completar el cuestionario deje de sentirse como una barrera y empiece a percibirse como lo que es —una herramienta de gestión al alcance de cualquier organización, sin importar su tamaño.
Para aquellas empresas que ya tienen trayectoria en reporting y buscan mantenerse actualizadas —sobre las últimas tendencias, cambios normativos, actualizaciones en marcos y estándares, y la incorporación de nuevas tecnologías e inteligencia artificial al proceso—, el Ciclo Tendencias en Reporting ofrece un espacio de profundización.
Escrito por Flavia Carrizo Mamaní